Información verificada en fuentes oficiales
Tres derechos universales que valen sin importar tu situación migratoria.
Transferencia mensual de dinero que se cobra aunque los padres no tengan trabajo formal. Para embarazadas y menores de 18 en hogares vulnerables.
Si cobrás la AFAM-PE o tenés la Tarjeta Uruguay Social, se activan descuentos en luz, agua, gas y transporte.
Lo primero que conviene saber: la pensión por vejez no es una jubilación. Y si aportaste en otro país, podés sumar esos años.
Acceso inmediato y universal: no se exige residencia legal definitiva, basta acreditar identidad.
Para ejercer una profesión regulada (médico, abogado…) necesitás reválida. Se hace en el MEC y se puede iniciar con documento extranjero.
El recién llegado empieza por una pensión o pieza, no por un alquiler tradicional. La clave es buscar "sin garantía".
Hay cuatro caminos para conseguir una garantía de alquiler sin tener un garante privado: el FGA estatal (si tenés trabajo formal), ANDA (si podés afiliarte), un seguro privado, o negociar sin garantía con depósito.
No existe "permiso de trabajo": lo que habilita a trabajar es la residencia (incluso en trámite). Desde el primer día tenés los mismos derechos laborales que un uruguayo.
El Decreto 138/024 creó una vía de regularización para personas de países fuera del Mercosur que no pueden acceder a la residencia por la vía común. El programa original venció en noviembre de 2025, pero en 2026 se presentó un nuevo proyecto de ley para continuarlo.